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Comprar un caballo, ¿qué hay que valorar?

El sueño de cualquier amante de los caballos es tener al menos un caballo o poni al que poder llamar «compañero de aventuras». Algunos de nosotros nos hemos visto en la situación de valorar seriamente el hecho de comprar un caballo y poder cumplir ese sueño pero, antes de dar el paso, hay que valorar distintos puntos, ¿verdad?

Por supuesto, lo más importante a tener en cuenta es el desembolso económico. Como tal, lo que más va a suponer gastos es el mantenimiento del caballo, no el hecho de comprarlo (según qué caballo compremos, claro), ya que hay que pagar un pupilaje mes a mes, herrajes, dentista, veterinario… entre unas cosas y otras se nos puede quedar en 400 o 500 euros al mes… ¡o incluso más si metemos extras como seguros o competiciones!

También es esencial considerar nuestra experiencia dentro del mundo del caballo ya que, según nuestro nivel y conocimientos, será recomendable buscar un tipo de caballo u otro. En mi opinión personal, creo que es recomendable tener un mínimo de conocimientos en equitación para dar el paso de comprar un caballo, ya que deberíamos saber cuáles son, al menos, los cuidados básicos de estos animales para poder garantizar que esté en buenas condiciones.

Habrá que tener en cuenta otro factor que es muy importante: el tiempo. Nos tenemos que hacer una pregunta «¿Voy a poder dedicar tiempo a mi caballo?», es decir, ir a visitarle para que trabaje, salga del box (en caso de tenerlo en ese régimen), etc. Si la respuesta es «No», tal vez deberías reconsiderar la idea de comprarte un caballo, ya que no sería justo para él y, tal vez, otra persona pueda darle el cariño y el tiempo que necesita.

Otro punto a destacar es el cargo de responsabilidad que tienen estos animales. Tenemos que tener en cuenta que son animales que requieren atención constante y, como no, puede ponerse enfermo, come, necesita moverse… por lo que, si nos olvidamos de él cada vez que abandonamos la cuadra o la finca, entonces estamos desatendiendo sus necesidades y nuestro caballo puede sufrir.

Además de todos estos puntos, también recomiendo valorar otras posibilidades como la de tener un caballo «a fruto», es decir, nos ceden un caballo por un periodo de tiempo en el que nosotros pagamos su manutención pero, como tal, el caballo no es nuestro… Digamos que es un alquiler de caballos, por llamarlo de alguna manera.

En el caso de tener muy claro que queremos comprar un caballo, lo que recomiendo es hablar con nuestro profesor, ¡él sabrá mejor que nadie cuál es nuestro nivel y qué caballo nos vendrá mejor para seguir aprendiendo! Puede que tu caballo ideal esté en la propia cuadra o, a lo mejor, tendréis que buscarlo fuera. En ambos casos, siempre esta bien probar varios caballos para saber realmente lo que estás buscando y poder valorar entre distintas posibilidades.

En el caso de haber encontrado a nuestro posible nuevo compañero de aventuras, debemos considerar la opción de hacer pruebas veterinarias al caballo antes de hacer todo el tramite de la compra-venta, ya que puede tener antiguas lesiones que de las que no nos han hablado y pueden ser perjudiciales para nuestro caballo.

¿Vosotros añadiríais algún factor más a esta lista? ¿Creéis que estos puntos son relevantes a la hora de comprar un caballo? No dudéis en compartir vuestras opiniones con My Horseback View.

Un abrazo, 

Silvia